Friday, November 21, 2008

Boobies, discusiones pero Fashion

Noche de estrés para muchos o muchas; noche de ligue o cultura para otros, o simplemente una noche “Fashion” para los demás. En un ambiente de nervios y adrenalina, se unió la sed de exposición y arte para crear un “feeling” interesante. La noche llegó temprano, pero el espectáculo empezó tarde, a lo boricua, una cantaleta para que no lleguen tarde, y total, así mismo ocurrió.

Antes del evento principal, nos deleitamos en los predios de un hotel muy acogedor. Mientras se podía apreciar cómo entraban y salían “gringos” con sus tragos con “popcorn”, interesante mezcla, lo sé, pero así era. Luego, comenzó a llegar la gente, y vino el primer choque con la clase alta de los ‘fashionists’. Una de las diseñadoras graduandas dándose un paseo por el hotel en “dubi”. De más está decir que fue una imagen fuerte a mis ojos. La felicidad y naturalidad con que ella se desplazaba como reina de belleza, y la cabeza llena de pinches metálicos. Pero dejemos eso ahí, luego continuamos con el deleite. Siguió llegando personas de todos tipos, colores y orientaciones. Los mozos se fajaban en limpiar los platos para el “BANQUETE” final.

Había personas de todos los estratos sociales. Claro está, ahí parecería que fuera una convención de ricos, todo el mundo bien emperifolla’o, más planchao que un uniforme de militar. Y nos aprestamos a entrar. Puertorriqueño al fin, conocía a alguien que llegó en cuestión de segundos a la entrada y pasó rápido, pero saben qué, lo mejor que hice, pero eso ya mismo lo cuento. Estando en la fila nos encontramos a una visionaria de la moda con un atuendo interesante, era un traje versión PNP (hay que mencionarlos para estar “in”… no se lo crean) de una inspiración de Ágata de la Prada, muy colorido, infantil y azul. Y para completar, un “accesorio” que era una versión expandida del huevo reventado que se puso Jimena en las galas de Objetivo Fama (¿se acuerdan?) y era un poco difícil de ver. Ya adentro nos organizamos, y continuamos viendo gente llegar. Muchas caras orgullosas, muchas caras amargadas, muchas caras hipócritas... y como media hora más tarde se hace la primera llamada, y todavía no se había organizado totalmente las personas en sus asientos. Luego me percato de dos “señoras” discutiendo. Cuando presto atención para ver qué pasa, las dos “damas” alegaban ser familia de una estudiante y que no se sentarían atrás, que querían las sillas de otras dos personas que allí llegaron temprano y se sentaron en dónde reservaron para quién les vendió las taquillas. Las dos “damas” discutieron hasta el final. Pero lo interesante fue que sin parar de discutir se daban sorbos de su bebida alcohólica (¿será que la bebida estimulaba las neuronas para tener argumentos en la discusión?), y volvían a decir un par de idioteces más y a darse el sorbo. Además, una de ellas tenía un florero en la mano que pensé por un instante que le daría de beber a la persona que tenía al frente porque lo inclinaba cada vez que discutía. Luego, su indignación fue tal, que habló con la hija de la dueña de la escuela de moda (el evento era la graduación de estudiantes de la misma) para explicar su consternación, la cual buscó la manera de zafarse de aquellas borrachas para seguir con lo esencial: organizar el evento. Las “damas” se cansaron y se sentaron en otros asientos pero con caché, ebrias pero fisnas. Luego de tanto drama, comenzó el espectáculo.

El espectáculo contaba con 17 diseñadores graduandos, y de tres a cinco cambios de ropa. Entonces, empezó el “fashion show”. Todos los desfiles eran supuestamente inspirados en películas que impactaron la moda. Pero se puede decir que como cuatro de los 17 se podían relacionar a la película seleccionada como inspiración. Lo más impactante fue que tanta era la diferencia entre inspiración y película, que hasta una de ellas confundió las películas al decirlo. Hubo de todo, ropa mal hecha, sin terminaciones, colecciones que no encajaban unas piezas con otras, telas baratas, telas de traje de prom prostituidas, en fin, un manjar de peculiaridades dentro de un ambiente de profesionalismo y falso fashionismo. Hubo muchas colecciones con cosas bonitas, otras con cosas feas, muchas sin entallar, ropa inusable. Uno de los detalles más marcados fue el hecho de que la ropa era tan pequeña que las ‘boobies’ salían al aire. ¿Y el entalle? Se perdió, yo creo. Mucha ropa sin costuras, sin ver una plancha. Ropa que parecía de niñas, ropa que parecía disfraces. A esto le añadimos la anorexia viva, modelos que estaban tan flacas, puro hueso. ¿Acaso eso se ve bonito? Digo, creo que tiene que haber un balance y unas cuantas necesitaban carne. Como ojo crítico no entiendo por qué la sociedad las quiere tan flacas. En adición, son modelos por ser flacas, porque había algunas que por atractivas no están en este ambiente, que tanto exalta la belleza física. Y las actitudes eran otro desastre, ¿acaso ellas levitan por ser modelos? Una combinación graciosa y de muy alta alcurnia.

Pero en general, fue un evento de mucha envergadura. Mucho tiempo esperándolo, mucho se aprendió en el camino, especialmente que muchas personas no miran los detalles, sólo si causa impacto visual. Me gocé todo el proceso, hasta aprendí de moda. Pero sigo satirizando a estos cafres disfrazados de gente famosa. Por más bonito que te maquilles, vistas o peines, siempre sale el mono que tienes dentro. Interesante mundo, pero algún día lo cambiaremos. Por ahora, sigo analizando y escribiendo. Felicidades a los graduandos y ganadores. Apoyen el talento nuestro, que es mucho. Ahora, a vender ropa, pero pregunto, ¿alguien quiere ropa de diseñador en tamaños ultra pequeños?.

Jorge Díaz

1 comment:

Conciencias y Pensamientos said...

de verdad faltaba clase . yo estaba al frente cuando esas dos mujeres querian sacar a las que ya estaban sentadas . yo tenia tanta verguenza que no me atrevia a mirar para el frente.si estas en una actividad asi creo que cuando te llaman para entrar debes estar alli.por poco en vez de darse el trago se bebian el agua del florero