Monday, November 12, 2007

Niños adultos

¿A que edad podemos dejar a nuestros hijos menores con los mayores? Esta es una pregunta que frecuentemente se hacen los padres de hoy día. Y por duro que suene, es una realidad que nos asecha día a día. Pero no quita, la cuestión de si eso está bien o no lo está. Como todo, encontraremos opiniones de ambos sectores, pero, ¿quien está bien? Podrás encontrar alguien q te diga que eso es necesario, pero otros simplemente lo condenarán, y otros muchos abusarán de esto. Como siempre, les expresaré lo mejor que pueda las diferentes opiniones u opciones. Ustedes y su conciencia tomarán veredicto del asunto o lo ignorarán por aburrido, pero lo que importa es llegar, aunque sea a un corazón, con eso se convierte en productivo.

Muchas personas viven esta acelerada vida, llena de trabajos, y problemas, pero encaminándose a un progreso monetario, económico. Nos desesperamos por estudiar en una buena escuela, luego universidad, y escoger una buena carrera, para que en un futuro generar buenos ingresos. Ese pensamiento no está nada mal, es bueno querer progresar, pero, ¿será bueno el enfoque que le damos? Muchos nos desvivimos por esto, es nuestro norte, y en muchas ocasiones olvidamos el verdadero norte, nuestro progreso como ser humano en general. Lo económico es solo una parte de nosotros como individuos. Pero nos olvidamos de eso en el camino y luchamos por mantener esa carrera, mantener ese sueldo que tienen algunos y añoran otros. Y así siguen en la vida, luchando y luchando, sin detenerse a pensar porqué luchan, para quien lo hacen, cuanto tiempo durará. Estos luchadores de vida, dinero y ganancias materiales, forman familias, o algo similar a lo que se supone sea una familia. Y con esto vienen los niños, personitas muy amorosas que necesitan tiempo, amor y dedicación. Cosa que para sus padres es muy escasa pues tienen que trabajar, para mantener la casa, los autos, la comida, el cable tv, el esto y todo el aquello. Entonces, ahí con dificultades crece en ese escenario uno de los niños, y cuando tiene “suficiente edad” se quedará solo o con sus hermanitos, primitos, vecinitos, cuidándolos en lo que sus padres trabajan. Esta acción se convierte para ellos en normal y correcta pues ellos tienen muchas responsabilidades que atender. Pero, y los hijos, ¿qué son? ¿No son parte de sus responsabilidades o hay un punto en que dejan de serlo? Estas preguntas deberían hacérselas antes de hacerlos. Pero tanto progreso, tanta competencia, tanta liberación femenina, tanto por hacer que lamentablemente satisfacemos el paladar, pero no el estómago.

Ahora bien, están los más atrasaditos, los que criaron a estos “work-a-holic”, que dirán “estos padres de hoy en día no se preocupan por sus hijos”. Lo cual es lógico pensar, y pensarán que pienso igual, pero hay unos detallitos por los cuales no los culpo. Nosotros somos una sociedad forjada por nuestros padres y los padres de nuestros padres. Así que si nosotros somos así, de alguien lo tuvimos que aprender, pero que conste, no justifico nada, solo doy datos. No creo en justificar nuestros errores mediante la típica excusa que mi padre era así, pues porque creo firmemente en que podemos cambiar y mejorar. Pero no creo justo tampoco que nuestros padres juzguen nuestra acción si desde pequeños al niño le dicen que tiene que ser doctor, ingeniero, abogado, para que sea una persona exitosa en la vida, que tenga que tener un sueldo capaz de mantener a toda la familia multiplicado por tres. Entonces a las niñas de mi época le decían que si la mujer tiene q trabajar, tienes que ser mejor que el hombre, tienes que superarte, no recojas en tu casa, no limpies, no cocines, si tu marido quiere que hagas eso, que se busque una sirvienta. Entonces que creamos, unos individuos que no pueden hacer otra cosa que trabajar. Crearon unas máquinas, que no saben dar amor, no saben criar un hijo, no saben mantener un matrimonio, no más de unos meses sin una gran pelea, no más de unos años sin traiciones. Muchos de nuestros padres nos hicieron dependientes de ellos, y esos mismos padres son los que critican los defectos que nos inculcaron. Nos enseñan a robar, pero juzgan al ladrón de bancos.

Este conflicto de ideas se ve en todas las familias, en unas más marcados que en otras. Y yo, en lo personal, creo mucho en la superación del ser humano, creo en que queramos mejorar económicamente, yo lo intento a diario, pero no es mi enfoque. El éxito de un ser humano en su totalidad no viene con los dólares, sino con un grupo de cosas. Buen esposo, buen padre, buen amante, buen compañero de trabajo, buen jefe, humildad, lealtad, comprensión, responsabilidad. Pero admito que este mundo va más rápido que nosotros, y a nuestra vida cotidiana se añaden cosas todos los días. Y admito que es bien difícil criar hijos y satisfacer todas las necesidades que tenemos impuestas. Pero no es imposible, no lo creo así. Podemos hacer de todo y bien. Solo tenemos que esforzarnos un poco. Así como nos esforzamos para estudiar, trabajar, pues para ser padres, esposos, amigos. La vida es más complicada que pura economía. Ahora bien, hay situaciones extraordinarias que pueden ameritar soluciones extraordinarias pero no se puede convertir en algo cotidiano. Nuestros padres nos decían que tuviéramos buenos trabajos, y si eso es bueno, pero no es lo único que hay que hacer bien. Aprendamos a dividir el tiempo, y si algún hijo nuestro por una situación inesperada tiene que velar por nuestros hijos menores, no está mal una que otra vez, pero no algo que sea todos los días, no es que ellos críen a sus hermanos, ni su tía, tío, primo etc. Los padres son responsables de sus hijos, pero hay momentos en que puede existir una ayuda. Pero solo como eso, ayuda, no quitándonos la responsabilidad que vino con hacer el niño.

Es realmente una cuestión de costumbre, de aprendizaje, es fácil que otros resuelvan todos nuestro problemas, y tenemos que desparasitarnos de nuestros padres, amigos y familiares. Ahora bien, eso no significa que podamos recibir ayuda. Pues una madre soltera necesita trabajar para mantener con comida a su hijo, y pues lo obvio, necesita ayuda para ese momento en que no esté, pero tampoco es hacer responsable a quien le ayuda. Tenemos la mala costumbre de cuando nos ayudan, acostumbrarnos y hacer oficial y repetitiva una ayuda, si me ayudan hoy voy aprender que lo hagan siempre y no puede ser así. Si me ayudan hoy, chévere, mañana tengo que ver cómo yo me hago responsable. Y así salir adelante. Lo mejor que podemos hacer es inculcarle a nuestros hijos que uno es el responsable de sus actos, y todas sus reacciones. Hacerlos hombres y mujeres independientes pero en niveles normales, no crear una barrera entre hombres y mujeres porque la independencia mal interpretada daña relaciones matrimoniales y sentimentales, la confunden con libertinaje, y muchas otras cosas más. Es responsabilidad nuestra darle comida a nuestros hijos, pero de igual manera es darle y demostrar amor, tanto a ellos como a nuestra compañera/o de matrimonio, es darle y demostrar respeto, organización, ayuda, responsabilidad y un sin número de cosas mas. Así no pasará como ahora, que luego que muchos inculcan una cosa, resulta ser que ahora eso no está bien y quieren que lo hagamos como ellos lo hicieron. Nosotros evolucionamos, y tenemos que afrontar esto como padres, como hijos, como humanos. No podemos criar pensando que serán idénticos a nosotros, criemos pensando y tratando que sean mejores. Y cuando difieran de nosotros, aprendamos a aceptarlo, y si sabemos que están mal, pues démosle las armas para afrontar su error y aprender de él. La mejor lección es la de levantarnos luego de caer, y enmendarnos.

No nos juzguemos, tratemos de mejorar, aprendamos a aceptar la diversidad, y recordemos que criar es serio, es una parte interesante y seria de la vida de un humano, y es responsabilidad nuestra. La ayuda no está mal, pero no abusemos. Seamos buenos trabajadores y trabajadoras, creamos en la liberación femenina, que ningún sexo sea mejor que el otro, sino que ambos sean parte de la crianza y de los logros de ese niño o niña. Seamos verdaderamente padres y madres, pues si se necesitan los dos para hacerlos, es por que se necesitan los dos para criarlos. “Ser exitoso no es tener millones de dólares, ser exitoso es mirar tu vida y tener unas cuantas caritas alegres por tu culpa”. Con esa culpa, me quisiera ir de este mundo… ¿quien no?

3 comments:

Anonymous said...

Me encantaría que nuestro mundo comprendiera las cosas de esa forma, asi, tendriamos unos mejores seres humanos. Ya que ellos son nuestro futuro.

Cuidate mucho georgy, bye


Bory

CresceNet said...

Gostei muito desse post e seu blog é muito interessante, vou passar por aqui sempre =) Depois dá uma passada lá no meu site, que é sobre o CresceNet, espero que goste. O endereço dele é http://www.provedorcrescenet.com . Um abraço.

eunice said...

saludos! inesperadamente su punto de vista me ayudo a entender otro que daba vueltas por mi cabeza.
Le felicito por su trabajo.