Friday, September 01, 2006

Sanación del Alma...

Sanación del alma, es algo de suma importancia. Yo se que algunos de ustedes, ni por sus mentes ha pasado esto. No saben cuan importante esto es, ni cuan necesario. A diario nos preguntamos, ¿como se puede salvar el mundo?, ¿el mundo va en mal camino?, ¿el fin del mundo se acerca? Y pretendemos que los políticos, los líderes, las personas supuestamente importantes, los religiosos y a veces hasta superhéroes, nos proporcionen una solución a esta avalancha de problemas, contiendas y diferencias que nos seducen y llevan a la violencia tanto verbal como física. Y como obviamente estos humanos (obviando a los superhéroes), no nos proporcionan la solución que queremos escuchar, una solución que nos proporcione satisfacción, que nos guste, nos cruzamos de brazos esperando la venida de nuestro Dios. Y no dudo que el regrese, no pongo en duda lo que dice la Biblia. Pero pongo en duda que quedarnos de brazos caídos esperando a que el solucione todo es la respuesta correcta.

Estoy completamente seguro que esto es erróneo, además de injusto, ¿Cómo pretender que una persona resuelva todo? Aunque sea un ser divino, un ser que por su bondad, sea capaz de hacerlo, no es correcto. Yo desde muy pequeño he escuchado este refrán: “ayúdate que Dios te ayudara”, así es que para mi es correcto. Si nosotros mismos no ayudamos, no creo que se pueda hacer algo por este mundo. Porque si vamos al pasado, a nosotros nos regalaron todo esto que tenemos, lo hizo ese mismo Dios, y nos lo regalo perfecto, pero nosotros mismos lo hemos ido dañando y perturbando hasta llegar a lo que es hoy.

Por eso lo más justo es que nosotros mismos empecemos a corregir este desastre que hemos hecho. Esto es como cuando éramos niños, teníamos muchos juguetes, y hacíamos un reguero brutal de juguetes por toda la casa. Pero, ¿que hacíamos luego?, lo recogíamos, no. Y cuando el reguero era muy grande, recibíamos ayuda de nuestros padres. Pues es lo mismo, tenemos que recoger el reguero, que no es otra cosa que las diferencias, problemas y contiendas, y el ayudante es Dios. El nos ayudara a dejarlo impecable. A que quede nuevamente perfecto, pero el no debe hacerlo por nosotros, aunque nos ame como nos ama, no debe. Debemos nosotros mismos, desde el fondo de nuestro corazón comenzar a limpiar esas impurezas. Lo que del corazón sale, bien queda.

Se preguntaran, ¿y como se puede recoger todo esto que yo llamo reguero? Pues he leído un libro llamado: “La Maestría del Amor” y el ha influenciado mucho en mi persona, y por consiguiente en lo que pienso y escribo. No transcribo lo que el dice, pero lo leo, lo analizo, escojo lo que creo esta bien, de acuerdo a mis meditaciones acerca de lo leído. Ya que soy un ser humano pensante como todos, y analizo lo que me dicen y decido si esta bien o no lo esta. Pues en este libro se expone una muy buena solución a esta situación mundial. Y se fundamenta en tres puntos, la verdad, el perdón y el amor por uno mismo.

La verdad, una palabra sencillísima, la conocemos desde muy pequeños, pero, ¿en realidad la sabemos utilizar? Bueno, es bien complicado saber. Pues tendrías que cuestionar todo lo que haces o dices a ver que es verdad y que es mentira. Pero, si les digo que la verdad no necesita explicación ni justificación de ser. La verdad prevalece, la mentira se desvanece. La mentira necesita otra mentira que la justifique, y a su vez otra mentira que la justifique y así continua la cadena. El problema reside, en que nosotros creamos una cadena de mentiras, dichas mentiras las creemos verdades, y esto es debido a que la verdad es dolorosa en algunas ocasiones, y cuando duele empezamos a construir estas mentiras. Pero debemos seguir la verdad, aunque nos duela en algunos momentos. Porque la verdad siempre va a prevalecer, y mientras más tiempo metimos más dolorosa va a ser la verdad cuando choquemos con ella. Mientras más rápido comenzamos a hablar con la verdad, mas rápido pasaremos el sufrimiento. También menos personas heriremos con nuestras mentiras. Y, ¿Qué hacemos con las demás personas?, ¿nos dicen la verdad? Pues, déjenme decirles que no, mienten igual que nosotros. No somos los únicos mentirosos de este mundo. Algo que también aprendí del libro antes mencionado, es que para conseguir la verdad no podemos creer en nada de lo que no estés seguro es verdad. Comienza por no creer nada de lo que te dicen. Primero establece una creencia en ti y síguela, luego veras que es verdad solo lo que tu genuinamente crees, y veras quien habla verdad y quien no, que de todo es verdad y que no. La verdad cambia con el tiempo, lo que hoy es verdad, mañana no tiene que serlo. La verdad cambia contigo, según tu creencia cambie cambia tu verdad. Se estricto con esto. Habla con la verdad.

Segundo, el perdón. Sentimiento, solicitud muy delicada y difícil. Nosotros nacimos sabiendo perdonar, es evidente, porque cuando ves la relación entre un bebe con cualquier persona es de puro perdón y amor. El niño le puede molestar algo, y llora, grita, pero a los cinco minutos esta contento y jugando otra vez. Pues, ¿que nos dice esto?, que nacimos con la capacidad para perdonar, pero nos enseñan a no hacerlo, a que perdonar es malo, es de bobos, que perdonar es de débiles, que se pierde el orgullo si perdonas y hasta a nosotros mismos no nos perdonamos. Ahí esta la complicación de todo esto. Si no hay perdón ni para nosotros mismo, pues para quien lo va a haber. Por ahí es que debe comenzar todo, por el perdón propio. Luego, perdonar a todos los que te han hecho algo. Déjenme decirles perdonar no es de débiles, es de fuertes. Perdonar no es aplaudir lo que te hicieron, es aceptar que te hirieron, pero no dejar que lo que te hicieron afecte tu felicidad, tu perdónalos. Y luego se debe pedir perdón, por lo que uno hace.

De ejemplo de todo esto, voy a utilizarme a mi mismo. Voy a dar testimonio de mí, para que vean como pienso que debe ser esto, pero a la vez para auto-mejorarme. Porque el que yo les diga todo esto no significa que soy un ser humano perfecto, cometo errores, y necesito aplicarme también lo que les digo.

Primero, me auto-perdono por las cosas que hago, los errores que cometo. Me tengo que aceptar tal como soy, con mis defectos y mis virtudes, con mis errores y mis aciertos, con mis bellezas y fealdades. Pero además de perdonarme, debo aprender de los errores, tratar de enmendarlos. Pienso día a día en como debo corregir las cosas que hago mal, aceptar que las hago mal y tratar de enmendarlas o mejorarlas, pero no me voy a torturar porque hice algo mal, no soy menos, porque cometí un error. Tengo que aceptarme tal como soy. Dar gracias a Dios por lo que tengo y lo que no tengo. Luchar por mis ideales, trazarme nuevas metas día a día. Yo me perdono por lo que he hecho mal, y me acepto.

Segundo, te perdono a ti que me has hecho sufrir, a ti que me has hecho llorar. Yo tengo la valentía para perdonar lo que me has hecho, porque se que como ser humano erraste, y no lo haces de una forma personal. Solo, que cada persona reacciona de maneras distintas a mis acciones, y eso fue todo, reaccionaste y no sabias que me harías sufrir. Y si el caso fue que quisiste hacerme sufrir, te perdono, porque yo no voy a limitarme, hacerme sufrir más, por ti. No voy a mortificarme por lo que haces o dejas de hacer. A mis padres, hermanos, familiares los perdono a todos, se que son humanos al igual que yo. A mis amigos y amigas, los perdono por los malos momentos y los bendigo para tener más buenos momentos. A los pasados amores, las perdono por lo sufrido, sigan su camino hacia su felicidad, no les deseo mal, están perdonadas y les deseo felicidad. A mi gran amor presente, te perdono por las diferencias, pero son justamente necesarias, no somos perfectos. Nos deseo un gran camino en la vida, pensamos igual en muchísimas cosas, así que con la fuerza que nos ata, el amor, lograremos mucha felicidad juntos. A todo el mundo, los perdono.
Por tercera, le pido perdón a todos los que de una manera u otra le he hecho daño. No fue personal, no quería lastimarlos, solo que a veces uno reacciona sin pensar. Perdónenme. Les prometo que pondré todas mis fuerzas para no lastimarlos nuevamente. Perdónenme.Para terminar con mi propuesta de solución, lo tercero es el amor propio. Si tú no tienes comida como le vas a ofrecer comida a alguien. Entonces si no nos amamos, como vamos a amar a alguien. Si no nos amamos, como amaremos a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros sobrinos, a nuestras novias o novios según sea tu caso. No podemos, debemos comenzar por amarnos propiamente. Debemos amar como somos, como trabajamos, como miramos, como intimamos, como es nuestro cuerpo, como pensamos, debemos amar todo. No es que hagamos todo bien, pero si nos amamos, veremos cuando erramos, y así corregiremos el error fácilmente, sin tener que dejarnos de amar. Amemos hasta cuando comentamos errores, porque son parte de nuestro crecimiento. Amémonos completamente, sin encontrarnos defectos, porque somos perfectos tal cual somos. Cuando podamos amarnos, amaremos inmensamente. Nuestras relaciones entre familiares, amigos, amigas, novias, esposas, hijos serán mejores, habrá más amor mutuo.

Cuando nos amamos, podemos amar. Cuando nos amamos, emanamos amor por los poros. Cuando nos amamos somos felices solos, y así podemos hacer feliz a alguien. Esa es mi meta, amarme tanto que pueda desbordar de amor a mi familia, a mi pareja, a mis amistades. Cuando emane amor por mis poros, todo funcionará bien. Yo soy fiel creyente en que uno es un imán. Si maldices, te enojas, te molestas, peleas, discutes, agredes verbalmente a la gente; eso es lo que recibirás, maldiciones, insultos, peleas, problemas. Pero si por el contrario, perdonas, amas, te relajas, quieres; eso es lo que recibirás a cambio, amor, comprensión, cariño. No es hacer algo esperando por una respuesta o consecuencia, pero, amor con amor se paga, caricia con caricia se paga, cariño con cariño se paga. Uno es responsable de su mitad de las reacciones. Si das amor y te pagan con desprecio, no te enojes, perdona a esa persona que eso es lo que necesita, perdón, aprender que erró, y debe cambiar. Pero si no cambia, movámonos, porque no somos merecedores de tortura tampoco. El amor propio te hace poder exigir alguien que te ame tal cual tú te amas y tú lo amas. Amémonos, amemos. Siempre.

Así es como yo pienso que debemos atacar el problema, y si Dios ve estas acciones en nuestros corazones, más rápido nos ayudará a recoger nuestro reguero. Dios es amor, y si somos amor vamos por el mismo camino. Nos dirigimos hacia la misma meta. Como les dije antes los humanos tenemos una sola ala, y ahí Dios nos acompañaría hacia la felicidad siendo el nuestro guía y compañero. Siendo nuestra segunda ala. Comencemos por nosotros mismos a recoger nuestro reguero, luego ayudemos a recoger el reguero de nuestra familia, amigos y pareja, y veremos que poco a poco terminaremos recogiendo el reguero del mundo. Y así le proporcionaremos un mundo más recogido a nuestros hijos, y les enseñaremos a que se debe recoger. Se debe perdonar, amarse y amar a los demás. A todos los seres que quiero y quiero siempre a mi lado, dile Dios que los perdono y los amo; a los seres que quiero pero por razones fuera de mi alcance ya no están y descansan contigo Dios, dile que los perdono y los amo; a los que me hirieron de alguna manera, dile Dios que los perdono.

Original por: Jorge Díaz – viernes 1 de septiembre de 2006
Editado por: Gina Ortiz –

1 comment:

Miscelaneo said...

Exelente!, felicidades! adelante hermano, desde la rep. dominicana, un gran saludo