Tuesday, August 15, 2006

Conflicto Bélico:

La humanidad llora a sus seres queridos cuando se van para alguna guerra, a defender su patria, ideal o lo que no es de uno. Lo que en realidad es una obra de teatro para lo que es en realidad, ya que por lo único que se pelea es por dinero y poder. Porque la palabra respeto se ha prostituido tanto que ahora se confunde con amenazas, violencia, medir fuerzas, amedentrar, etc.

Pero la verdadera guerra no es en Irak, ni en el oriente medio, ni mucho menos fue en Hiroshima, ni fue en la época de Vietnam, es todos los días, aquí en Puerto Rico, en Florida, en Cuba, en Venezuela, en Haití, en España, en todos lados, pues la humanidad se comporta así en todos sitios. Yo me concentrare en lo que veo día a día aquí en mi Puerto Rico.

Varios ejemplos de esto es la explosividad que hay aquí todos los días. Fácilmente se puede leer que matan a alguien todos los días. También hace poco me contaban de un accidente que tuvo una persona, un individuo impacto el vehiculo de otro, el cual se descontrolo y choco varios carros, y adivinen que quería hacer el mas afectado, bajarse de su carro lleno de furia y matar al otro. Pero, ¿Qué el pensaba resolver con eso?, ¿a caso el carro se repararía por arte de magia al matarlo?, o ¿existe un tipo de satisfacción (que yo personalmente no conozco) al vengarse de alguien que te hizo algo sea o no a propósito? La realidad es que no creo que estas preguntas tengan respuesta afirmativa, o positiva. También si andas en algún sitio y tropiezas con alguien ya quieren pelear contigo, o te ofenden con palabras soeces. En esto es donde pienso, ¿ofender a alguien me hace mas grande?, o ¿hará que me respeten mas por ser el mas mal hablado del planeta? Piensen, yo no creo.

Yo soy una persona pacifista, detesto los conflictos bélicos, las peleas y las faltas de respeto. Y no patrocino ganarse el respeto mediante la fuerza, la amenaza, la violencia. A mi que me respeten por lo bueno que soy, por mi intelecto, por mi esencia, no porque me tienen miedo.

Y es que no tiene nada de productivo ni para mi, ni para nadie, el que después de que me pase algo yo reacciones explosivamente para desquitarme. Hay un refrán que dice “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”. Eso es lo que hacemos a diario cuando nos desquitamos violentamente de algo que nos pasa. Porque hasta si alguien nos hace un corte en la carretera, queremos matarlos, insultamos a la persona y toda su familia, luego le hacemos el mismo corte que el nos hizo para que “aprenda” cosa que no es así, nadie aprende a fuerza de golpes, sino que se hacen mas rebeldes. Si alguien sabe, me puede explicar el porque es tan satisfactorio insultar a alguien. Porque de eso no tengo idea.

Esta humanidad esta fundida tanto en la violencia, que no nos damos cuenta, y después de todo, pretendemos que los políticos, dirigentes de un país, los ricos lleguen al mundo como superhéroes a salvar nuestras vidas. Que nos arreglen la vida, eso no es justo, ni posible. Los superhéroes de nuestras vidas somos nosotros mismos. Un político tiene suficientes problemas con su vida para resolver los de otras personas. Pero si cada uno pusiéramos un granito de arena, llenaríamos la playa. Si todos ponemos de nuestra parte, tendremos el país que queremos. No juzguemos al que mata, si insultamos al vecino. No juzguemos al adicto, si nos embriagamos y peleamos con nuestra mujer. No juzguemos a nadie, porque no somos nadie para hacerlo. Mejor ayudemos al adicto, al matón, al abusador, al alcohólico, no los marginemos, insultemos, o menospreciemos. No pretendamos que Dios en bandeja de plata nos corrija la vida, si el nos las entrego perfecta y nosotros mismos la hemos dañado. Pero miren si el es misericordioso que nos dio la potencia de poder reparar todos los daños, solo hace falta una sola cosa de nosotros; que desde el fondo del corazón deseemos corregirla.

Pero aquí no estamos para señalar a nadie, pues el verdadero culpable somos todos al dejarnos llevar por la marea a lo largo de los años y llegamos a esta isla que vivimos, pues vamos a hacer la diferencia, pero es algo complicado, porque ser diferentes es lo más difícil que hay en esta vida. Vamos a poner nuestro granito de sal, para que forjemos un mejor futuro. Vamos a ser más humanos, trabajar por el futuro, no por el presente. Porque el presente es pensar en uno solo, el futuro es pensar en todos, pero hagamos que este presente haga que nuestros descendientes gocen del futuro. Hagamos que nuestra vida no sea un conflicto bélico diario.

Vivamos la paz, no la guerra.

Original por: Jorge Díaz – MARTES 15 de agosto de 2006
Editado por: Gina Ortiz –

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